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El mejor problema de ajedrez
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Se lo debemos al gran ajedrecista Savielly Tartakower. Parece ser que empezó como una apuesta en un club de ajedrez que por supuesto ganó el maestro. El enunciado del problema era el siguiente: blancas juegan y ganan en una. Simple a primera vista pero nada fácil.

La solución es coronar el peón blanco, cambiarlo por un caballo… negro y jaque mate automático.

Con las reglas actuales de la FIDE, esto sería imposible pues se impone que el cambio sea por una ficha del mismo color que el peón, pero en tiempos de Tartakower y muchos años después fue totalmente correcto.  Ingenioso, ¿eh?.

Fuente: Kirfis, la web del sibarita.

 
Tres presos
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Tres presos se fugan de la carcel y en su huida encuentran un obstáculo: un río. Ninguno de ellos sabe nadar pero en la orilla más próxima hay dos niños jugando con una barca. La barca es pequeña y solo aguanta el peso de un adulto o de dos niños. ¿Cómo se las ingenian los presos para cruzar el río en la barca devolviéndosela a los niños después?

Fuente: Plus Minusve.

 
El juego de los sombreros
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En una caja tengo cinco sombreros, dos negros y tres blancos.

El juego consiste en que tú y dos amigos más os situais formando un triángulo. Yo os coloco un sombrero a cada uno de tal forma que nadie ve su sombrero pero sí el de los demás. El que averigue antes de qué color es su sombrero sin quitárselo, preguntar o mirarse en un espejo gana. ¿De qué color es tu sombrero?

 
El problema de la termita y la enciclopedia
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Tenemos una enciclopedia de diez volúmenes ordenada en una estantería. Cada volumen consta de 100 páginas. Si una termita empieza a hacer un agujero en linea recta en la página nº 1 y  termina en la 1000 ¿cuántas páginas atraviesa? La portadas y contraportadas no cuentan.

Ilusión óptica

Fuente: Plus Minusve.

 
El problema de las cápsulas defectuosas
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Paco fue a la farmacia a comprar pastillas laxantes para todo el año. Eran 10 botes con 100 cápsulas cada uno. Justo al llegar a casa sonó el teléfono. Era Antón, el boticario, y le llamaba para informarle que uno de los botes tenía una tara: las cápsulas estaban medio llenas.

Paco disponía de una báscula de precisión con un solo plato. Si tenemos en cuenta que las pastillas buenas pesan un gramo, las defectuosas medio y el bote 10 ¿cómo averiguarías qué bote es el malo con una sola pesada (consultando una sola vez la báscula)?

Fuente: Plus Minusve.